viernes, 15 de agosto de 2014

GOBERNABILIDAD Y DEMOCRACIA

Democracia y Gobernabilidad

Carlos A. La Rosa Lama


El autor es economista, past Decano del Colegio de Economistas del Callao – Perú. Ha sido asesor de diversas organizaciones públicas, incluyendo el Congreso de la Republica. Es Presidente del Partido Demócrata. Cristiano

El acceso a la función y cargos de gobierno por elección general no justifica ni garantiza que los elegidos vayan a conducir adecuadamente el gobierno de la nación, la región o la ciudad, sobretodo si vemos con mayor frecuencia el cercamiento de la delincuencia común y especialmente del narcotráfico en los partidos y movimientos políticos, al punto de ser denunciados por los organismos electorales y el poder Judicial.

La gobernabilidad requiere necesariamente de una buena relación entre Estado y Sociedad, de tal manera que el Estado requiera y pueda gobernar como corresponde al cumplimiento de sus funciones y atribuciones, de un lado, y de aceptación de la ciudadanía de tal gobierno, por la percepción positiva o favorable de las acciones de éste.

La gobernabilidad está relacionada con la legalidad y más aun con la legitimidad, no solo del origen por elecciones democráticas sino por su ejercicio de acuerdo no solo a las normas legales sino a normas de ética y buen gobierno, buenas relaciones con su comunidad, sea nacional, regional o local, pues de lo contrario corre el riesgo de que a pesar de ser un gobierno legitimo en su origen, puede devenir  en ilegitimo por el mal uso del poder y la autoridad de que está premunido.

La gobernabilidad guarda relación con el respeto y la rendición de cuentas que los gobernantes deben hacer de su gestión tanto ante los órganos de fiscalización como ante la sociedad civil debidamente organizada y decidida a lograr su bienestar. A esto se le conoce como accountability.

Finalmente, cabe indicar que la gobernabilidad tiene que ver con la eficiencia y transparencia, anotando que estos dos elementos se necesitan mutuamente para dar respaldo sólido a la gobernabilidad, entendida ésta como un proceso de mejoramiento continuo en objetivos, estrategias, insumos y productos.. En una palabra, es necesario que la gobernabilidad sea ejercida con DECENCIA , pues esto implica el respeto de los gobernantes a la función que ejercen, y actuar con CORAJE, al no tener rabo de paja” como enseñó y actuó Héctor Cornejo Chávez, Fundador y Líder Histórico de la DC del Perú

La dignidad, el historial o antecedente de quien es elegido es un factor critico, pues si bien no puede ser responsable directo e inmediato de lo que hizo otra persona, lo toca o afecta si es de la misma agrupación, conformación ideológica y/o política.

Los elementos que conforman la gobernabilidad sirven de buena entrada al gobierno pero no garantizan por sí que los gobernantes la mantengan. De allí que la gobernabilidad debe mantenerse y acrecentarse con las acciones permanentes de buen gobierno, sin aceptar “que robe si hace algo”, “que asesine u ordene asesinar, si logra la paz”.
                                                                                                           
Así pues, la gobernabilidad está íntimamente relacionada con la democracia, pues aquella existe como condición y facilitación del desarrollo de esta, del ejercicio soberano de los derechos de los ciudadanos a su bienestar y su desarrollo.

La gobernabilidad se orienta y consolida en una buena relación del Estado – Sociedad, con una democracia real y efectiva que hace uso de la democracia representativa y la democracia participativa.

Carlos A. La Rosa Lama
Presidente de la DC Perú


Etiquetas: gobernabilidad, dignidad, eficiencia, transparencia, rendición de cuentas.

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