miércoles, 16 de noviembre de 2016

REFORMA DE LA ADMNISTRACIÓN PÚBLICA Y POLÍTICA REMUNERATIVA


Este es otro punto crítico y álgido a considerar al intentar llevar a cabo una efectiva Reforma de la Administración Pública. En esta oportunidad, permítanme utilizar una figura que es común entre los trabajadores de la Administración Pública, muchos de ellos, dignos servidores públicos que han dado su vida al trabajo en el Sector Público como un real servicio de calidad a la comunidad, “las remuneraciones de los servidores públicos son tratadas como la quinta rueda del coche, así como tratan a los mismos servidores públicos”. Triste y vergonzante realidad, pero realidad al fin y al cabo.

Gobierno tras gobierno se han sucedido, por lo menos en los últimos treinta años, coincidentemente con el predominio del neoliberalismo que desprecia al Estado y sus servidores y en todo caso los usa de acuerdo a los intereses de los  privilegiados económicamente.

La inexistencia de una política remunerativa de los trabajadores de la administración pública ha sido el signo común de todo este tiempo y más. Hay multiplicidad de regímenes laborales y salariales, con pequeños, muy pequeños aumentos, discriminaciones antojadizas, otorgamientos de beneficios grupales sin una lógica ni dinámica que responda a méritos, línea de carrera o algo que permita la predictibilidad de situaciones equitativas futuras que terminan por desanimar y frustrar a los trabajadores, con incidencia negativa en su rendimiento y, por tanto, en el servicio a la sociedad..

Entre quienes no  reciben aumentos de remuneraciones en atención a su especialidad profesional y capacidad, de una parte, y los otros que las reciben sin méritos, se ha pasado el tiempo, sin fuerza ni capacidad de corregir lo necesario, en un mar de injusticias y de improvisaciones. Se requiere un análisis serio y actuar con plena lucidez y firmeza, pensando en el bien común y la equidad de las remuneraciones, con participación de representantes de los tres Poderes del Estado, y así mismo de los trabajadores, encargados del diseño e implementación del sistema remunerativo, independientemente de la duración de los sucesivos gobiernos, y el o los correspondientes regímenes pensionarios, teniendo como elemento orientador básico el carácter simple y permanente, reajustable con estudios previos, sin privilegios partidarios o de cualquier otra índole.




Basta de promesas falsas, basta de arbitrariedades y sistemas burocráticos plagados de leguleyadas, interesadamente complejos e indescifrables para los trabajadores. Basta de huaicos de regímenes laborales y pensionarios, como sucede actualmente y que a la postre resulta siendo el mejor caldo de cultivo para múltiples abusos y comisión de delitos en contra de la economía y la dignidad de los trabajadores y las trabajadoras, pues no sólo se trata de tráfico de influencias, sino también de abusos de autoridad y “pago en especies”

Sí a la justicia con orden y disciplina, sin privilegios indebidos, irresponsables o improvisados.
Sí a la estructuración de un régimen remunerativo digno,
privilegiando la meritocracia

Carlos A. La Rosa lama
Profesor UNMSM-UNAC









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