miércoles, 21 de diciembre de 2016

APORTE DE LOS ADULTOS MAYORES EN LA EDUCACIÓN UNIVERSITARIA



En relación a la aplicación inflexible de la actual Ley Universitaria, muchos se fijan prioritaria y hasta casi exclusivamente en la necesidad y conveniencia de mantener o no  la SUNEDU, aunque poco a poco se va superando el rechazo que se registró anteriormente a toda participación del Estado con la aplicación de las correspondientes políticas públicas.

Sin embargo, hasta el presente, es poco lo que se ha tratado en forma amplia y desapasionada, sobre la participación de los docentes universitarios que llegan a los 70 años para seguir en actividades académicas, sean de enseñanza y/o de investigación. Una vez más la adopción de enfoques y decisiones parciales y unilaterales provocan un tratamiento inadecuado o incompleto de este y otros problemas en el ámbito universitario.

La estructura poblacional de los países desarrollados y subdesarrollados está cambiando drásticamente, la expectativa de vida de las personas al nacer está creciendo de modo significativo, las poblaciones se están “envejeciendo” desde un punto de vista pero a su vez estos “viejos” son portadores de mayor experiencia y capacidad de investigación y propuesta de soluciones más serenas y reflexivas, que bien pueden servir a los más jóvenes que dirigen y dirigirán las universidades, con las exigencias del mejor cumplimiento de sus funciones de enseñanza e investigación, respectivamente.

De allí la necesidad y conveniencia de revisar, actualizar y mejorar la carrera de los docentes universitarios, desde su ingreso a la misma hasta su retiro, pasando por las diversas etapas y actividades que les corresponde realizar, de tal modo que no se registre una simple acumulación de actos repetitivos sin más diferencia que el cambio de nombres por las sucesivas categorías y de las correspondientes remuneraciones.

Se debe evaluar su producción como docente y como investigador, con la correspondiente producción científica y académica, incluyendo el asesoramiento a profesores jóvenes y egresados para la obtención de grados académicos y títulos profesionales, en una acción armoniosa de extensión universitaria. Esto permitirá determinar quienes pueden o no seguir estando en actividad, o retirarse para gozar de su bien ganado derecho a jubilarse.

Carlos A. La Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC
    
  

      

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