jueves, 15 de diciembre de 2016

EL FINANCIAMIENTO DEL GPS CON SUBSIDIOS DE SACRIFICIO POPULAR


Pareciera que Alfredo Barnechea, candidato del Partido Acción Popular en las elecciones presidenciales de este año y, según parece, también en próximas elecciones (no se sabe en qué año estén pensando porque se huele un juego en pared con los fujimoristas para que sean antes del 2021), viene a proponerse como el abanderado de la revisión del contrato suscrito por el gobierno de Ollanta Humala.

Lo cierto es que antes de que él reapareciera en la escena política con ocasión de las últimas elecciones y también en los últimos meses, varios otros nos hemos pronunciado sobre el desacertado financiamiento del GSP, incluyendo a empresarios, ex ministros de Energía y Minas, analistas económicos y políticos de diverso origen y partidos políticos, pues es un asunto de interés general.

Quienes defendemos los intereses nacionales en materia de hidrocarburos desde hace muchos años, entre quienes se puede incluir con dignidad a Benavides Correa, Cornejo Chávez, el diario El Comercio encabezado con su director Luis Miró Quesada, entre otros, podemos decir que seguimos en la misma línea y con la misma fuerza, sin atender cálculos políticos de corto plazo ni intereses individuales ni de grupos económicos.

Recientemente Herrera Descalzi y Romero Caro han precisado lo medular de lo negativo de la propuesta del contrato del GSP que es perjudicial para el conjunto de peruanos, esto es, el financiamiento interesadamente adverso a los consumidores de energía eléctrica, el riesgo de bancabilidad asumido indebidamente por el gobierno en representación del Estado y la distribución fiscal del gas y el etano.
Recordemos Alfredo Barnechea, fue antiguo demócrata cristiano muy allegado a Carlos Blancas quien se alió con el APRA de Alan García, partido por el cual postuló el mismo Barnechea en diversas elecciones. Resulta extraño que ahora se presente como impugnador del actual gobierno y posible mediador ante Keiko Fujimori que a todas luces representa una opción rupturista del gobierno constitucional presidido por PPK, y a continuación propone como contrapartida la exigencia de inversiones en Ica, su tierra natal, y el inicio de un proyecto de dotación de agua potable, a pesar de que el mismo Presidente de la República, el Presidente del Consejo de Ministros y el Ministro de Vivienda han manifestado reiteradamente que actualmente se vienen realizando varios proyectos de agua potable y alcantarillado en diversas regiones del Perú ¿ignorancia o mala fe?.

El contrato de GSP debe ser revisado, actualizado y modificado, no porque lo dice Alfredo Barnechea sino porque es una causa popular general.
Carlos A. La Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC

 
    



No hay comentarios:

Publicar un comentario