martes, 20 de diciembre de 2016

LA CORRUPCIÓN DESTRUYE LA ECONOMÍA NACIONAL


La Economía es la ciencia que identifica, explica y ayuda a mantener o modificar una realidad económica determinada. Una parte de ella, la Economía Positiva tiene que ver con lo que es y porque es, o sea los síntomas y las causas, y otra parte es la Política Económica, que se ocupa de las medidas que debe adoptar un gobierno para mantener o modificar una situación económica determinada.

La Economía Positiva contiene la Economía Descriptiva o Descripción Económica y la Teoría Económica, la que a su vez se divide en Microeconomía y Macroeconomía, las que estudian aspectos económicos individuales de nivel micro y macro, respectivamente. De allí que la Microeconomía y la Macroeconomía son dos puntos unidos inseparables, influyéndose mutuamente.

Al estudiar la relación de la corrupción con la economía, hay que ver que se relaciona con la economía positiva y la economía normativa, como a continuación se expone, ojalá que de manera fácilmente entendible por todos los ciudadanos y ciudadanas, afectando a personas, empresas y Estado.

A nivel micro, encarece los bienes y servicios que se transan en el mercado por consumidores o compradores y productores u ofertantes, pues el costo de la coima, sobornos y otras formas de corrupción, los vendedores lo traslada a los compradores. Para los vendedores hay dos tipos de costos cansados por la corrupción, esto es, el monto que pagan como coima y los recursos adicionales gastados como son el tiempo y dinero adicionales.

A nivel macroeconómico, vale decir, en términos agregados, es el costo total de lo que gastan los agentes económicos en corrupción que para el caso del Perú es alrededor del 4% del PBI anual, esto es actualmente, alrededor de 8,000 millones de soles. El Estado pierde ingentes sumas de dinero por no recaudar los tributos de estas operaciones “negras” o no contabilizadas, con lo que se limita, dificulta o impide la compra de bienes y servicios, construcción de infraestructura o mejoramiento de la gestión pública.

Un aspecto poco estudiado y por tanto cuantificado es la destrucción de la moral pública, la destrucción de la capacidad de competencia seria y racional de los agentes económicos y la necesidad de mayores gastos a realizar por el Estado en acciones de control.

Así mismo, por la naturaleza de los actos de corrupción que se nutren de la ideología nefasta del neopatrimonialismo, prójimo cercano del neoliberalismo, impide el ejercicio soberano y eficiente de la política fiscal y redistributiva por parte del Estado y el alejamiento de acelerar los procesos de Reforma del Estado, la modernización de la Gestión Pública y la incorporación al Club de Países Desarrollados, la OCDE.
Carlos A. la Rosa Lama
Profesor UNMSM-UNAC

          



  

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